Volver a El ABC del paciente
PREJUICIOS SOBRE LA PÉRDIDA DE AUDICIÓN
Existen muchos prejuicios sobre las personas con deficiencias de audición: son ancianas, menos inteligentes, enfermos mentales o sólo oyen lo que les interesa.
Muchas personas también piensan que los audífonos son antiestéticos e incómodos, que son caros y que no funcionan de forma óptima.
A continuación, encontrará las ideas erróneas más comunes:
1- Los audífonos no funcionan ni sirven de ayuda. No es verdad. Los audífonos modernos son instrumentos electrónicos sofisticados. La ayuda que se obtiene de un audífono moderno depende siempre de la pérdida de audición, pero los audiólogos se encargan de adaptar los audífonos individualmente y casi todas las personas que adquieren audífonos y se acostumbran a usarlos los encuentran muy útiles. Los audífonos no devuelven la audición normal, en cambio, se obtiene una audición más adecuada y una mejora de la calidad de vida.
2- Los audífonos son grandes y antiestéticos. No es verdad. En la actualidad, la mayoría de los audífonos son pequeños, discretos y están bien diseñados.
3- Los audífonos son incómodos de usar. No es verdad. Es verdad que es más cómodo no tener nada en los oídos y la audición será diferente con audífonos. Por lo que es necesario acostumbrarse a ellos, es decir, tanto al sonido como al hecho de llevar algo en los oídos. Cuando se ha acostumbrado a usarlos, mejorará su bienestar en general.
Existen muchos prejuicios hacia las personas con deficiencias de audición y sobre las alteraciones de audición. Algunos de los prejuicios más comunes se incluyen en los siguientes ejemplos:
1- Casi todas las personas con deficiencias de audición son gente mayor. No es verdad. Aproximadamente la mitad de las personas con alteraciones de audición se encuentran en edad laboral o son jóvenes.
2- Las personas con deficiencias de audición son menos inteligentes que las que tienen una audición normal. No es verdad. No existe conexión alguna entre la alteración de la audición y la inteligencia. Las personas con deficiencias de audición son tan inteligentes como las demás.
3- Las personas con deficiencias de audición son casi siempre enfermos mentales. No es verdad. No eres enfermo mental si sufres de pérdida de audición. ¡Pero tener problemas de audición supone un gran esfuerzo psicológico!
4- Las personas con problemas de audición oyen lo que les conviene. No es verdad. La alteración de audición no es igual a una audición selectiva. La capacidad de audición depende del grado y tipo de pérdida de audición y de las condiciones y el entorno de la situación comunicativa. El uso de audífonos ayuda, pero no se recupera la audición normal.
5- Si las personas con deficiencias de audición no pueden oír, sólo tienen que utilizar audífonos o subir el volumen. No es verdad. No es tan sencillo y, aunque los audífonos ayudan, no siempre hacen que se recupere la audición normal. En un estudio, se ha mostrado que un 59 por ciento de las personas sordas y con problemas de audición piensa que la gente con una audición normal les considera estúpidos.
Continuar con HISTORIA DEL AUDIFONO